Son jóvenes de 18 a 22 años, con ganas de trabajar. Ahora se están formando. Por eso, demandan oportunidades para poder poner en práctica esos conocimientos. Son los alumnos del ciclo formativo de animación sociocultural del Instituto de Educación Secundaria (IES) Francisco de Orellana. Solicitan que el Ayuntamiento, así como otro tipo de colectivos, cuenten con ellos para llevar a cabo actividades. «Una de las características de este tipo de ciclos es que está abierto a la demanda de la sociedad. Por ello, vamos donde nos requieran», señala su profesora, Pilar Pérez.
Estos jóvenes están dispuestos a llevar a cabo talleres, juegos y dinámicas en la ciudad para distintos grupos de población. «Ahora, en Trujillo, hay muy pocas para hacer», señala una de los alumnas. Por ello, proponen la puesta en marcha de actividades por las tardes o por las noches e, incluso, algunos fines de semana.
También se sienten capacitados para «promocionar la ciudad con los turistas», mediante la realización de iniciativas. Y es que, la sensación que transmiten estos jóvenes es que el ciclo está infravalorado en la ciudad. La docente destaca que «este tipo de módulos, tan sólo, está en Trujillo y en Badajoz». Por eso, cree interesante para el municipio que estos estudiantes colaboren con las diferentes instituciones locales y comarcales. «Nosotros estamos abiertos a todos», añade otro alumno.
Además de trabajar con jóvenes, pueden desarrollar proyectos de animación con mujeres maltratadas, discapacitados, drogodependientes y mayores, entre otros sectores de la población. De hecho, en alguna ocasión, han llevado a cabo juegos y talleres en el centro de día de la localidad. Sin embargo, reivindican colaborar en más proyectos.
Asociación
Tanto la profesora como los alumnos consideran que hay mucho «intrusismo» en este tipo de trabajos. «El futuro está crudo y, en las pocas plazas que se ofertan, no exigen la titulación de animación sociocultural», explica el alumnado. Por ello, Pilar Pérez cree necesario que los estudiantes que han pasado por este ciclo durante los últimos cinco años formen una asociación «para que se reconozca sus derechos ante las administraciones». Esta iniciativa ya se comenzó el año pasado pero no fructificó. «Una vez que terminamos las prácticas es complicado que estemos unidos», señala una estudiante. A pesar de ello, consideran buena la unión.
(ESTO ESTA ESCRITO EN EL BLOG DE ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL E INTEGRACIÓN SOCIAL PROFESIONAL EL 22 DE ABRIL DEL 2009.
ANIMO A LAS PROFESORES/AS DEL FRANCISCO DE ORELLANA PARA QUE COMENTEN EN MI BLOG TODAS SUS INQUIETUDES Y OPINIONES SOBRE LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL)
Estos jóvenes están dispuestos a llevar a cabo talleres, juegos y dinámicas en la ciudad para distintos grupos de población. «Ahora, en Trujillo, hay muy pocas para hacer», señala una de los alumnas. Por ello, proponen la puesta en marcha de actividades por las tardes o por las noches e, incluso, algunos fines de semana.
También se sienten capacitados para «promocionar la ciudad con los turistas», mediante la realización de iniciativas. Y es que, la sensación que transmiten estos jóvenes es que el ciclo está infravalorado en la ciudad. La docente destaca que «este tipo de módulos, tan sólo, está en Trujillo y en Badajoz». Por eso, cree interesante para el municipio que estos estudiantes colaboren con las diferentes instituciones locales y comarcales. «Nosotros estamos abiertos a todos», añade otro alumno.
Además de trabajar con jóvenes, pueden desarrollar proyectos de animación con mujeres maltratadas, discapacitados, drogodependientes y mayores, entre otros sectores de la población. De hecho, en alguna ocasión, han llevado a cabo juegos y talleres en el centro de día de la localidad. Sin embargo, reivindican colaborar en más proyectos.
Asociación
Tanto la profesora como los alumnos consideran que hay mucho «intrusismo» en este tipo de trabajos. «El futuro está crudo y, en las pocas plazas que se ofertan, no exigen la titulación de animación sociocultural», explica el alumnado. Por ello, Pilar Pérez cree necesario que los estudiantes que han pasado por este ciclo durante los últimos cinco años formen una asociación «para que se reconozca sus derechos ante las administraciones». Esta iniciativa ya se comenzó el año pasado pero no fructificó. «Una vez que terminamos las prácticas es complicado que estemos unidos», señala una estudiante. A pesar de ello, consideran buena la unión.
(ESTO ESTA ESCRITO EN EL BLOG DE ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL E INTEGRACIÓN SOCIAL PROFESIONAL EL 22 DE ABRIL DEL 2009.
ANIMO A LAS PROFESORES/AS DEL FRANCISCO DE ORELLANA PARA QUE COMENTEN EN MI BLOG TODAS SUS INQUIETUDES Y OPINIONES SOBRE LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL)

